miércoles, 22 de mayo de 2019

Salgo en la antología Insumisas

El poeta y crítico literario Alberto García-Teresa publica en estos días la antología Insumisas. Poesía crítica contemporánea de mujeres (Baile del Sol, 2019), en la que tengo el honor de participar. Me acompañan, entre otras, las autoras: Olalla Castro, Inma Luna, Rosana Acquaroni, Sofía Castañón, Isla Correyero, Ángeles Mora, Erika Martínez, Ana Pérez Cañamares, Miriam Reyes, Ana Rossetti... Un volumen, en palabras de su editor: "beligerante e inconformista".

Segunda antología en la que aparezco este año, tras La escritura plural, 33 poetas entre la dispersión y la continuidad de una cultura. Antología actual de poesía española (Ars poética, 2019), preparada por Fulgencio Martínez.



 


martes, 21 de mayo de 2019

Ciudad sumergida, reseña en El blog de mis poetas

El profesor y poeta Norberto García Hernanz ha tenido a bien publicar una reseña de mi último poemario en la bitácora El blog de mis poetasPodéis leerla completa AQUÍ.

Os dejo un pequeño adelanto:

    Así en su octavo poemario Ciudad sumergida, vemos cómo Ariadna G. García se ve imbuida en las disquisiciones propias de una poeta comprometida con su época, que trata de entender eso proceso, esa circunstancia que zarandea nuestro planeta haciendo peligrar la viabilidad de su futuro.
     Ese intenso soliloquio, genialmente solucionado literariamente con versos alejandrinos en gran parte, que provocan una intensa armonía tribal como tam-tam ancestral, se desarrolla en los distintos apartados de poemario, con objeto de comunicar el problema que detecta la autora sobre esa pasividad que puede llevarnos a la destrucción. [...]
      Es de agradecer la frescura, elegancia, honestidad y sencillez que Ariadna nos regala en este maduro poemario, sabiamente estructurado, así como el deleite que nos hace sentir.

domingo, 19 de mayo de 2019

La periferia del gesto

La periferia del gesto, David Yeste. La Garúa, Barcelona, 2019. 60 páginas.


La editorial La Garúa, fundada en 2004, haciendo alarde del logo de la casa (un camaleón) vuelve a transformar el diseño de la cubierta de sus libros, que se vuelve de una calidad exquisita: atractivo como el envoltorio de un caramelo, contundente como un sarcófago. A Joan de la Vega no se le escapa un detalle, y arroja a nuestras manos más que un libro, un obsequio que halaga vista y tacto. Pertenece a esta etapa editorial el último poemario de David Yeste: La periferia del gesto. El título me recuerda a las obras que el granadino Rafael Guillén fue sacando a la luz en los 60 y comienzos de los 70: El gesto, Tercer gesto, Gesto segundo. Lo mismo que en su caso, Yeste recurre a este simbolismo para evocar la predisposición del cuerpo humano hacia la expresión de estados anímicos (del afecto a la ira). Este lenguaje no verbal, en ocasiones, colisiona en una página dos realidades que vienen por caminos diferentes, como es el caso del demoledor christmas eve:

…Los niños cantan: unos niños
que tienen muy pocas probabilidades
de morir bajo un bombardeo
de proyectiles
que yo mismo estoy sufragando
con mis impuestos. Y tú
con los tuyos…

Cantando y esbozando ese gesto
que se parece tanto a la felicidad.

Mientras, en algún lugar,
alguien sigue ensayando el gesto
de dejar caer un racimo de muerte
sobre una ciudad remota…


A los poemas críticos suma Yeste otros más delicados, a modo de contrapunto. Un libro, como la propia vida, consiste en la sabia gestión de tiempos, acciones y respuestas que eviten el colapso. De ahí la presencia dulcificadora de textos como piel, un poema sobre la complicidad, los pequeños instantes que nos sacian, el disfrute de un rito en compañía:

Nos gusta tomar jengibre
en infusiones. Con limón,
tal vez miel, o algún tipo de azúcar.

Las tazas humean un ácido leve
que bebemos entre risas…

Yeste es un poeta muy plástico, de línea clara, que gusta de las imágenes, las alegorías, la ironía y los contrastes.  La periferia del gesto nos encara a la desafección (“nos creemos buenos. Buenos/ en eso de mirar para otro lado”), a la soledad (“Somos islas arrastrando maletas”), pero sobre todo a la ausencia y a lo perecedero. Me han gustado mucho también los textos que reclaman una nueva actitud ante el mundo. Tal es el caso de cuchillo de sierra: cargado de connotaciones ecológicas, poema que pone en valor el regreso a los orígenes, a una vida sencilla, en contacto con la nauraleza:


Partir el pan con las manos
es clavar las manos en la tierra
y dejar que enraícen
hasta que sea imposible arrancarlas
sin lastimar el árbol.


En conclusión, David Yeste ha escrito un libro que merece la pena.

sábado, 18 de mayo de 2019

Mis libros en Akal Literaturas

Estimadas amigas y amigos:

Os dejo por aquí información sobre mis tres ediciones publicadas en la colección Akal Literaturas, dirigidas -aunque no sólo- a estudiantes de la ESO (3º y 4º) y Bachillerato (1º y 2º).

* Antología de la poesía española (1939 - 1975). Madrid, 2006. 384 páginas. ISBN 84-460-2021-1
* Poesía española de los Siglos de Oro. Madrid, 2009. 288 páginas. ISBN 978-84-460-2427-9


Y la más reciente, que acabo de sacar:

*Antología poética. Juana Inés de la Cruz. Madrid, 2019. 296 páginas. ISBN 978-84-460-4749-0






Se pueden adquirir en este enlace:

https://www.akal.com/coleccion/akal-literaturas/








lunes, 13 de mayo de 2019

Mi nueva novela: El año cero

Poco a poco voy construyendo mi obra narrativa. Si en 2014 publicaba Inercia en Baile del Sol, ahora le toca el turno a mi nueva novela: El año cero, que saldrá auspiciada por Ediciones Ménades, este mes de mayo.

Os dejo por aquí la fantástica cubierta del libro, a cargo de Sandra Delgado. 

En breve, más noticias: días de presentación, puntos de venta, firma en la Feria del Libro...

Así ha difundido la novedad Ménades en Facebook:

"¡Os contamos una de nuestras novedades de Actuales! #ElAñoCero, de Ariadna G. García, autora dotada del Premio Hiperión, es una original novela que combina el thriller, la crítica social y feminista y la reivindicación del amor sea cual sea su orientación".

Este es el enlace a la página web de la editoral, donde tenéis información detallada del argumento del libro, así como mi bibliografía:


¿Me ayudáis a difundir la notica y a agotar la edición ;)?

Abrazos,
Ariadna



domingo, 12 de mayo de 2019

Segunda colaboración con El Cultural. Descendimiento

Buscando qué leer, encontré el último poemario de Ada Salas (Descendimiento) en la librería zaragozana La Pantera Rossa. Está inspirado en la obra homónima de Rogier van der Weyden (siglo XV). Recomiendo su lectura porque si la pintura nos habla de la muerte, las palabras dan forma a los conceptos que el óleo nos evoca: traición, sufrimiento,aniquilación; porque sus imágenes son de una potencia dramática sobrecogedora: jugo de vértebras, tendones roídos; por su plasticidad: geranios rojos convertidos en polvo. Con palabras que diría van Gogh, es asombroso leer este libro trágico y encontrarlo bello. Ada ha hecho suyo el lema de Millet: “preferiría no decir nada antes que expresarme débilmente”. No otra cosa es el arte.




Esta reseña se publicó en el suplemento El Cultural.




sábado, 11 de mayo de 2019

Lumbres

Lumbres, Gema Palacios. Polibea. 2019. IV Premio "Javier Lostalé".


Tradicionalmente, se identifica la luz con el espíritu. Un alma perfecta emite un destello deslumbrante. Esa luminosidad simboliza la perfección. Así nos lo explica Juan Eduardo Cirlot en su Diccionario de símbolos. También puede referirse, seguimos a Jung, a la parte consciente del ser humano. Y por supuesto, al mundo figurativo que percibimos a través de los sentidos. A nuestra realidad externa. Gema Palacios acaba de ganar el premio de poesía joven “Javier Lostalé” con un poemario inquietante, Lumbres, donde la autora recela de la luz y construye un libro que invita al descenso interior, a la evasión hacia el fondo, huyendo de la exposición a la claridad. En ese contraste barroco que tensa el libro, llega a la siguiente conclusión: “amor hacia dentro/ miedo hacia fuera”. La luz es percibida como una amenaza que “rasga”. En otro momento, se no dice que los ojos se deshacen como almendras de hielo, y no son escuchados, o incluso que se resquebrajan. Parece que la autora nos prevenga del mundo material, de aquellos peligros que el resplandor solar esconde, porque nos ciega. Así, la autora reivindica la inmersión, el viaje al centro, un movimiento interior hacia la madriguera. Este repliegue no es ni mucho menos narcisista, si bien nos dibuja un paisaje íntimo por medio de una simbología personal: grietas, curvas, heridas, albuferas, barandales… De hecho, abundan las oraciones impersonales construidas con infinitivo (“Cavar hondo / donde el lenguaje se hace silbido”) o las oraciones en 3ª persona (“Del otro lado alguien diluye / el cuenco silente de la voz”). Es decir, lejos estamos de los desahogos superfluos tan de moda hoy entre los poetas más jóvenes. Gema Palacios nos revela los entresijos de su mundo interior con un estilo grave, sentencioso y conciso, produciendo en los lectores una sensación de extrañeza. El subsuelo, el mundo subterráneo tanto puede significar el inconsciente (el miedo a la soledad y a la ausencia), como el recogimiento espiritual (el sujeto que enuncia se reconoce “ser un animal / enroscado en el centro/ de su propia fe”) como una reivindicación antropológica de la humildad, del equilibrio en el que vive quien está equidistante de la luz y de la oscuridad, de quien proyecta su sombra en la pared gracias a una lumbre, ese cálido fuego que arde en la penumbra. Abierto a las más variadas interpretaciones, el poemario de Gema Palacios recoge la retórica mística, de modo que encontramos en sus páginas algún oxímoron (“dulce agonía”), sinestesias (“ruido roto”), paradojas (“sufrir de no sufrir”), además de metáforas alucinadas (“gimo barandales”). Por último, como le ocurriera a Teresa de Ávila y a Juan de la Cruz, a la autora no se le pasan por alto las limitaciones del lenguaje para la comunicación de su experiencia poética. De ahí las alusiones a la “ingrave mudez”, a los ecos y silbidos en los que se convierte la voz cuando trata de avanzar como un puente hacia nosotros.       

Lumbres es el cuarto poemario de una joven zaragozana de 27 años y un dignísimo premio de poesía joven “Javier Lostalé”. Enhorabuena a su autora, Gema Palacios, de parte de todo el jurado.





Texto de mi presentación, ayer, del poemario en el Centro de Arte Moderno.