Acaba un curso más (2025-2026) y toca hacer balance. Como acostumbro, he tenido la oportunidad de participar en distintos eventos, que pondré por aquí según los vaya recordando.
El curso literario arrancaba el 25 de octubre con la presentación de mi tercera novela, El bosque sagrado (Cántico, 2025) en la librería Tipos Infames, que todos añoramos. Tuve el honor de contar con la complicidad de un novelista excepcional —prologuista de mi obra y amigo desde hace años—: Ismael Martínez Biurrun.
En octubre, además, publiqué mi primer artículo en la célebre revista Ínsula. Se titula “Jorge Riechmann: el poeta y ensayista de los límites. Autocontención o colapso”. (Nº 947. PP. 5-10).
El 27 de noviembre participé en el ciclo La montaña mágica, que auspicia cada año la Diputación de Córdoba. Por la mañana, la actriz Rosana Toro y yo mantuvimos un encuentro con estudiantes en el IES “Ulia Fidenta”. Por la tarde, coprotagonicé un acto en la biblioteca municipal de Carlota, donde hablé de mis últimos libros (Adamar y El bosque sagrado) con el público asistente.
El 6 de diciembre tuve la inmensa fortuna de que se emitiese la extensa entrevista que Juan Sánchez me realizó sobre mi novela El bosque sagrado para su programa La libélula. Metaverso (Radio Nacional de España, R-3). Dura una hora y lo tenéis en los podcasts de RTVE.
Unos días más tarde, el 17 de diciembre, tuve el honor de presentar el ensayo Donde el amor, allí el mundo (Almuzara, 2025), de mi querido Jorge Riechmann. El acto se realizó en el Ateneo de La Maliciosa; es decir, en la sede en Madrid de Ecologistas en Acción.
El lunes 21 de enero repetí mi ponencia “Poesía española del siglo XXI” en el curso Más allá de los clásicos: la literatura española en el siglo XXI; que forma parte del programa de Innovación y Formación del profesorado de la Comunidad de Madrid. Si en 2024 el curso fue un éxito de participación, en 2026 volvimos a desbordar las expectativas y hubo aún más afluencia de docentes.
El 21 de marzo fallamos el XLI Premio de Poesía Hiperión. Recayó en la joven poeta María Paz Otero, por su libro Las cosas por su nombre. También concedimos un accésit a Zoé Hidalgo, por su obra Salvaje rabia trans. Integrábamos el jurado Paco Castaño, Jesús Munárriz, Benjamín Prado, Nicolás Mateos Frühbeck y yo.
Unos días después, el 26, la doctora Judite Rodrigues-Balbuena daba una conferencia en la Université Gustave Eiffel (París) sobre mi obra ecocrítica, bajo el título: “Les alliances fécondes et la part du métamorphique dans l´oeuvre poétique de Ariadna G. García: en ville, gestes et espaces por l´insurrection”. En otros libros, habló de Sabiduría de los límites y de Adamar.
En marzo también me llegaba un ejemplar de la antología Un estallido, preparada por los investigadores Raúl Molina y Álvaro López para Cátedra. El volumen selecciona a veinticinco autores nacidos en el arco 1984-2000. En el extenso prólogo, sus preparadores me nombran hasta en cuatro ocasiones (pp. 19, 23, 54 y 77): la primera, como coantóloga de Veinticinco poetas españoles jóvenes (Hiperión, 2003); las restantes, como poeta destacada de comienzos del siglo XXI, lo que es un verdadero lujo y supone un auténtico honor.
Un año más, he tenido la inmensa fortuna de participar en el Programa del Ministerio de Educación y Cultura “Encuentros con autor”. Agradezco, de corazón, al departamento de Lengua y Literatura del IES “Los Olmos” (Albacete) la oportunidad brindada para hablar a sus estudiantes de Bachillerato sobre mi poemario Adamar. La charla tuvo lugar el 13 de marzo. También muestro mi gratitud al departamento de Lengua y Literatura del IES “Alto Guadiana” (Tomelloso. Ciudad Real) por darme la ocasión de hablar, el 23 de abril, con sus estudiantes de la ESO y Bachillerato sobre Sabiduría de los límites y Adamar.

El Día del Libro, de hecho, hice doblete. Por la mañana, en Tomelloso, y por la tarde, en la Fundación José Hierro (Getafe. Madrid), donde compartí una tarde mágica con la poeta Nieves Chillón, que tuvo la gentileza de contar conmigo para la presentación de su hermoso poemario, Atlántida (Premio Margarita Hierro. Pre-Textos, 2026), que abre con una cita de mi Ciudad sumergida (Hiperión, 2018).
A su vez, he publicado una reseña en una revista especializada (Paraíso), sobre el poemario Tránsil, de Nicolás Mateos Frühbeck.
Un año más, sigo al frente de mi Tertulia poética itinerante, que este mes cumple tres años.
Con todo, el 25 de junio, hace sólo unos días, se producía el acontecimiento del año: defendía mi tesis doctoral en el Edificio D de la Facultad de Filología de la UCM. No lo olvidaré en la vida. Mi trabajo se titula Jorge Riechmann: un poeta transformador en diálogo con las filosofías helenísticas. Análisis ecocrítico. Constituyeron el tribunal Rocío Badía (presidenta), Ignacio Pajón Leyra (secretario), Araceli Iravedra, Martha Asunción Alonso y Verónica Aranda. Una maravilla. El evento duró algo más de tres horas, de 10:00-13:15. Me lo pasé en grande. Fue un privilegio escuchar las apreciaciones de los cinco especialistas, tanto las elogiosas (“monumental”, calificó Iravedra mi tesis) como las críticas. De hecho, gracias a sus observaciones ya estoy trabajando en una versión divulgativa para publicar mi trabajo en alguna editorial de impacto académico, como me recomendaron.
Ni qué decir que he escrito mucho. Una nueva novela, algún artículo científico, he empezado un nuevo poemario…
En fin, ha sido este (otro) curso intensito. El 2026-2027 viene cargado de sorpresas. Y me muero de ganas de contaros una, pero habrá que esperar.
¡Feliz verano!