sábado, 20 de abril de 2013

Manifiesto en defensa de la educación y la cultura. Asamblea de Chamberí-15M


 
Nosotros: hombres y mujeres de la Educación y la Cultura, profesoras, maestros, estudiantes, escritores, artistas, creadoras, bibliotecarios… Ciudadanos que no abdicamos de nuestra ciudadanía, vecinas y vecinos de Madrid, alzamos nuestra voz en defensa de la Educación y la Cultura. Aquí y ahora.

En este tiempo en que los mercaderes que nos gobiernan predican la resignación, el acatamiento de la miseria decretada, la sumisión. Ahora que nos dicen que lo prescindible son los sueños colectivos, la solidaridad, lo construido con el común esfuerzo, lo público, lo que a todos y todas pertenece: las escuelas, los hospitales, las bibliotecas… todo lo que es la urdimbre necesaria sobre la que edificar un mundo justo y habitable. Precisamente ahora decimos nuestras razones, la dignidad de nuestro trabajo, lo que estamos dispuestos a defender contra viento y marea, contra la tempestad de los recortes y el desprecio a la ciudadanía. Porque hablamos de lo necesario, lo que alimenta nuestra esperanza, un sueño de libertad, un espacio de encuentro que día a día se hace real en las aulas, en los museos, las bibliotecas, los libros, los teatros…

Porque la Cultura no es un adorno, un producto superfluo o decorativo. Es un derecho esencial. Crear aporta una mirada crítica sobre la sociedad y a la vez la certeza de que son posibles una plenitud y una belleza que nos pertenecen y a las que no podemos ni debemos renunciar.

La cultura es un espacio de libertad en el que podemos re-descubrir lo real, experimentar el asombro, inventar palabras, formas y gestos que digan la verdad de otro mundo posible.

Es un escándalo que cierren bibliotecas de la Obra Social mientras con fondos públicos se rescata Bankia. Que se haya suprimido el presupuesto para adquisición de libros en las bibliotecas públicas, el despido o la no contratación de bibliotecarios, la situación de nuestros archivos. La consideración del cine, el teatro, la música… no como bienes culturales sino como productos de lujo que deben ser gravados con un IVA que amenaza su propia subsistencia. El abandono de cualquier promoción o interés por la creación artística. Denunciamos la asfixia a la que se somete al mundo de la cultura. No estamos aquí para competir, para enriquecernos con un producto. Estamos para compartir.

 José Luis Sampedro y su compañera, Olga Lucas,
 en la Asamblea de Chamberí. Plaza de Olavide. 2011

Y alzamos nuestra voz en defensa de la Educación. Porque asistimos en los últimos años al mayor ataque que haya sufrido la Enseñanza Pública en nuestro país en mucho tiempo. Los recortes y su corolario de precariedad, despidos y cierres, el incremento de alumnos por clase, la supresión de desdobles y diversificación, que afectan a la Educación Infantil, Primaria y Secundaria. Y la subida de tasas y matrículas en la Universidad, la penuria económica de las Facultades, el despido del profesorado… La enseñanza pública en todos sus niveles está amenazada, mientras se aumenta la financiación y todo tipo de ayudas a la enseñanza privada.

La Comunidad educativa (profesorado, padres y madres, alumnado, personal no docente…) viene gritando su NO en las calles en una inmensa y esperanzada marea verde. Hacemos nuestra su esperanza y sus razones.

Y ahora la amenaza del proyecto de Ley Wert. La Escuela, y la enseñanza toda, subordinada a los intereses del mercado, los criterios empresariales definiendo los objetivos y métodos pedagógicos. Y esto desde las edades más tempranas hasta la Universidad. Valores como el laicismo, la coeducación y la solidaridad son erradicados de la escuela.

Frente a los valores de competitividad y éxito personal creemos que, ante todo, la educación es un proceso de socialización y de desarrollo de un pensamiento crítico, de participación en una tradición cultural que entendemos como algo vivo. Es un lugar en el que establecer vínculos sociales y tender puentes entre las distintas generaciones. La educación no es un negocio privado, es un bien público.

Defendemos una escuela pública, laica, donde se enseñe y practique la tolerancia pero en el que se excluya cualquier tipo de adoctrinamiento, y por supuesto el religioso, una escuela para la que la coeducación es principio irrenunciable, con recursos suficientes, de todos y para todas y todos, que fomente la igualdad, la solidaridad, el respeto mutuo, la aceptación de las diferencias, la superación de cualquier discriminación… Por ello reclamamos que no se dedique un solo euro de dinero público para la escuela privada.

Y a estos principios no vamos a renunciar. En esta cultura de la solidaridad, de lo compartido, de lo público, en este ejercicio de libertad irrenunciable, nos reconocemos. No permitiremos que nos los arrebaten. El pago de la deuda es la excusa para justificar los recortes. Pero esta es la deuda de los banqueros y los especuladores, no la nuestra. No estamos dispuestos a pagar su deuda a costa de educación, cultura, sanidad, ayudas sociales… Desde esta defensa del bien común, desde esta reapropiación de lo que a todos y a todas pertenece, afirmamos nuestro compromiso frente a la lógica de los mercaderes. Y, mujeres y hombres libres, ciudadanos que no abdicamos de nuestra ciudadanía, alzamos nuestra voz. Aquí y ahora. En defensa de la Educación y la Cultura, en defensa de lo más necesario.

Chamberí, Madrid, abril de 2013.



Puedes adherirte al manifiesto escribiendo al correo:

manifiestoeducacionycultura@gmail.com

miércoles, 17 de abril de 2013

Cabaña de Luosto




Me siento muy a gusto frente a la chimenea,
el suave crepitar de las llamas
me relaja y vacía.

Cuesta encender un fuego, como cuesta
que se eleve el espíritu de un sueño
por encima del barro,
que un amor cobre forma, que una amistad se asiente.
Son necesarios leños,
pastillas de gasoil y algunas ramas;
además de paciencia.

Por las ventanas vemos la tormenta de nieve.
La ira de los copos contraviene a la lumbre,
la niega, aunque comparte su destino
de belleza fugaz.
Las montañas y lagos desconocen
esta condena al límite;
el miedo a que las cosas no perduren,
ni tan siquiera tú.

Bailemos en la alfombra.

Deseo acariciarte en la penumbra,
poseer tu certeza iluminada
por la hermosura efímera del fuego.


                   (De mi libro La Guerra de Invierno. Hiperión. 2013)

viernes, 12 de abril de 2013

El mundo no se acaba


Publica Culturamas mi reseña del poemario El mundo no se acaba, Charles Simic (1938-), Premio Pulitzer de Poesía en 1990. Se trata de su 16.º libro de poemas. Previamente había sido finalista de tan prestigioso galardón en dos ocasiones: en 1986, por su antología Selected Poems (1963-1983), y al año, por Blues interminables

domingo, 7 de abril de 2013

Café Hafa



 

Hay escritores silenciosos, cuya existencia y obra acaricia como un susurro; autores que, despacio, afianzando sus pisadas por terrenos resbaladizos, a menudo en pendientes poco o nada transitadas, van creando una obra consistente, de calidad; poetas que investigan nuevas rutas, caminos alejados de la planicie por donde deambulan el resto, que gustan de asumir algunos riesgos, de encontrarse a sí mismos en las cumbres de escarpadas montañas. Escritores, en definitiva, que pasan de las modas y que siguen la senda de su propio instinto creador. Este es el caso de Verónica Aranda (1982). Hasta la fecha, ha publicado ocho poemarios: Poeta en India (Melibea, 2005. “Premio Joaquín Benito de Lucas”); Tatuaje (Hiperión. 2005. “Premio Antonio Carvajal”); Alfama (Fundación José Hierro. 2009. “Premio Margarita Hierro”); Postal de olvido (El Gaviero. 2010. “Premio Arte joven de la Comunidad de Madrid”); Cortes de luz (Rialp. 2010. Accésit del “Premio Adonáis”); Senda de sauces (Amargord. 2011); y Café Hafa (Tres Fronteras. 2012. “Premio Antonio Oliver Belmás”). Cada libro establece un diálogo con una tradición literaria y una cultura diferentes. El último, Café Hafa, rinde homenaje al norte de Marruecos, geografía que la autora conoce de primera mano, pues ha vivido allí. Aranda nos sumerge con sus versos en medinas, cafés, cines y puertos bulliciosos, repletos de vida. Su lírica, altamente sensorial, describe de manera seductora los espacios y tipos sociales (tejedores, prostitutas, curanderos, taxistas, mercaderes…) de Tánger, Tetuán, Xauen, Rabat o Marrakech, ciudades todas en las que el tiempo duerme, se anquilosa, se para y nos descubre el enigma de cómo fue el pasado medieval. Verónica Aranda muestra en sus textos una gran capacidad sugestiva para trasladarnos a donde desea. Durante la lectura de su libro, habitamos las calles de Marruecos: oímos las llamadas a oración, olemos las especias de los puestos, degustamos la menta del té verde… Pero ante todo, descubrimos el placer de la ociosidad, de la contemplación: “Ninguna aspiración más que la luz cobriza” (pág. 23), a la que se dedican con esmero los tangerinos sentados en la necrópolis con vistas al Estrecho, en los espaciosos cafés o en la céntrica Plaza del 9 de abril. Verónica Aranda combina las escenas costumbristas del libro con las alusiones culturales al matrimonio Bowles, Tennessee Williams, Juanita Narboni o Ava Gardner, ilustres habitantes de la vieja “ciudad internacional”, que amplifican el carácter legendario de Tánger. No falta en el libro la denuncia de la ola islamista que, entre otras voces, critica la traductora Houda Louassini (El País, 24/03/2013), quien habla “del declive acelerado de una ciudad emblemática”. La emotiva “Elegía desde el Café Hafa”, lamenta el atentado que se cobró la vida de Hassan Ziani (amigo de la escritora), en 2011, cuyo asesino fui indultado un tiempo antes por un “rey/ que da la libertad a terroristas” (página 22). Quizás el poemario sea la excusa perfecta para adentrarse en un mundo colorido y variopinto, al menos, por ahora. Quien abra sus páginas sentirá en su pecho estas palabras de Rudyard Kipling: “Entre los dones de la tierra hay pocos placeres comparables a la alegría de entrar en contacto con un nuevo país”.         

miércoles, 3 de abril de 2013

Por qué Finlandia


 
Con frecuencia los libros no se buscan, se nos imponen. Una sensación concreta en un lugar determinado puede convertirse en el detonante de un texto, y este primer poema, a su vez, con sus nuevos tonos y temas puede anunciarnos que el horno de la mente ya está listo para que lo llenemos de palabras. Un viaje a Finlandia, al que siguieron otros, fue el detonante, el temporalizador y la carga explosiva de mi nuevo libro de poemas: La guerra de invierno (Premio Internacional de Poesía “Miguel Hernández-Comunidad Valenciana”), que pronto verá la luz en Hiperión. El frío, la nieve y el silencio del país nórdico me produjeron un sinfín de emociones, positivas y negativas. La inmensidad, el asombro, la belleza, el recogimiento o la plenitud, encontraban su reverso en la amenaza, el pánico, la angustia, el vacío, el peligro o la muerte. Y todas ellas eran simultáneas. Con estos ingredientes emocionales comencé a preparar la masa de mi poemario. Pero en la lírica, además de los afectos, me interesan las ideas. Existen dos modelos de conductas: la competición y la cooperación. El primero enfrenta a los individuos, el segundo los une. En Finlandia, debido a la meteorología, la sociedad ha estrechado sus lazos para garantizarse la supervivencia. Y este es uno de los valores que defiendo en mi libro. Si la guerra ruso-finlandesa es una metáfora de la lucha por los recursos, del sálvese quien pueda, del darwinismo y de la destrucción de competidores, encontramos en el libro otros poemas en sentido contrario, que nos hablan de la solidaridad humana y de la colaboración por el bien común. Dos modelos humanos. Dos modelos políticos. España. Finlandia. Mientras aquí se desmantela el estado del bienestar y se privatizan la Educación o la Sanidad públicas, nuestro vecino del norte puede alardear de tener el mejor el sistema educativo de Europa: 99% público y gratuito. Mientras aquí los políticos (PP) desprestigian a los docentes, nos llaman vagos, nos acusan de falta de conocimientos, despiden a miles de profesionales (los eufemísticos recortes) y hacen contratos precarios a los funcionarios interinos (de media jornada –es mi caso–, tercios y cuartos), en Finlandia se prestigia la imagen de maestros y profesores, auténtica columna vertebral que garantiza la estabilidad de un país, su democracia. Con 11 millones de españoles bajo el umbral de la pobreza y 6 millones de parados, hoy más que nunca son necesarias la solidaridad y la colaboración; un Estado que integre a la ciudadanía, que la cuide y proteja; una Educación pública sólida y de calidad, que otorgue las mismas oportunidades (laborales, sociales) a las personas sin importar su origen. Lo contrario es la polarización, la exclusión, el desamparo y el abismo.           

jueves, 28 de marzo de 2013

Entrevista en Tiempo



En el número 1595 de la revista Tiempo se publica un reportaje titulado "Poesía y crisis", en el que participo junto a Jorge Riechmann, Enrique Falcón, Mercedes Cebrián y Luis García Montero, entre otros autores. Os dejo a continuación mi entrevista completa:

 
1. ¿Se puede hacer ficción poética de una realidad tan difícil como la actual?

Toda literatura, en tanto que manifestación artística, es pura ficción. La lírica también. Lo que no está reñido con la observación y crítica del mundo, ni con su posterior expresión estética. Encontramos ejemplos en la prosa erasmiana del siglo XVI (Lazarillo, Diálogo de Mercurio y Carón). Ya en la poesía de Quevedo se criticaba la obsesión por la recaudación de capital (Poderoso caballero es Don Dinero) y desde entonces, los poetas siempre hemos mirado a nuestro entorno para mostrar sus taras y desperfectos. El Lorca de Poeta en Nueva York o el Cernuda de Los placeres prohibidos lo hicieron en su época. Nosotros, en el siglo XXI, compartimos con ellos ese mismo deber. 


2. ¿Un poeta puede hacer política con su poesía?

Por supuesto. Cada expresión verbal expresa una ideología. Cada acto humano es político. Inevitablemente, escribir es mirar el mundo, seleccionar un área de visión y pronunciarse ante lo que se ve. De modo que la actitud de un poeta en particular, así como la de cualquier escritor en general, siempre es política.  


3. ¿Debe un poeta participar en la vida pública? ¿De qué manera?

Un poeta, ante todo, es un ciudadano, de manera que puede y debe involucrarse en la vida pública. ¿Cómo? Creando espacios de reflexión y de diálogo a través de su obra ensayística (artículos en prensa, blogs personales, colección de ensayos) o literaria (como decía, la literatura expresa una ideología política) y participando activamente en las movilizaciones sociales que la propia ciudadanía convoca para defender sus derechos y libertades.     


4. ¿Qué debe predominar en un poema con contenido social? ¿Es posible combinar ética y estética?

Un poema social no deja de ser un poema, es decir, sigue siendo una manifestación artística. El lenguaje constituye la materia prima del escritor, que ha de buscarlo, seleccionarlo y tensarlo para connotar ese contenido ideológico. Así como el escultor cincela un bloque de mármol con paciencia, destreza, fortaleza y delicadeza, el poeta debe trabajar su texto. Valga como ejemplo de libro que aúna a la perfección ideología y estética Elegía en Portbou, de Antonio Crespo.




5. Gamoneda habló hace poco de la insurgencia poética. ¿Cómo entiende usted esta llamada a la rebelión?

Un poeta siempre está llamado a la rebelión. Rebeldes fueron Juan de la Cruz y Luis de León (recordemos la razones de su paso por la cárcel) y no hay verdadero poeta (hombre o mujer) que carezca de un espíritu a contrapelo de la ideología oficial. Poeta es querer transformar el mundo, crear una sociedad civil más justa. Y ese ideario nunca ha estado bien visto.


6. Baudelaire escribió en un famoso verso que la única actividad política que él entendía era la rebelión. ¿Está de acuerdo? ¿Qué otros grandes poetas que intercalaron política en sus versos admira?

Creo que a la primera ya he contestado. En cuanto a la segunda, en la medida en que, como dije, toda manifestación artística es política, admiro a muchos poetas de gran calado moral, comprometidos y solidarios, desde el capitán Andrés Fernández de Andrada (que tiene uno de los versos de mayor catadura ética que haya leído: “Iguala con la vida el pensamiento”) a Juana Inés de la Cruz (autora de versos tan agudos como “¿O por qué, contra vos mismo/ severamente inhumano/ entre lo amargo y lo dulce/ queréis elegir lo amargo”?), a los contemporáneos Antonio Machado, Miguel Hernández, Ángela Figuera o Jorge Riechmann.


 Miguel Hernández y su esposa, Josefina Manresa


7. ¿Cómo reacciona un poeta frente a escándalos como el caso Bárcenas o el caso Urdangarín?

Como cualquier ciudadano, con la denuncia verbal y con la movilización física.

jueves, 21 de marzo de 2013

Premio Internacional de Poesía "Miguel Hernández"





Amigos, es un placer comunicaros que he ganado el Premio Internacional de Poesía "Miguel Hernández-Comunidad Valenciana". 

La noticia ha sido publicada en los diarios El País y El Mundo.

Gracias por vuestra complicidad lectora.