jueves, 21 de enero de 2016

Creación y juventud



Fragmento de una entrevista al ilustrador y artista plástico colombiano Álvaro Barrios (Cartagena de Indias, 1945):

Las obras envejecen si envejece el autor. Woody Allen hizo una recomendación que yo la tendré en cuenta toda la vida: “no envejezcas, es muy malo envejecer”. La gente envejece porque quiere, incluso hay unos que nacen viejos. El mundo cambia y uno también debe hacerlo, uno no es estático, inamovible. Pero hay personas que se resisten al cambio y quieren ser siempre iguales, como si fuera una gran cosa. La vida se encarga de que mucha gente se vaya marchitando, y eso es lo que yo llamo la vejez, no tener arrugas, canas o un bastón. Picasso decía: “se necesitan muchos años para ser joven”, y murió de 94. Y Oscar Wilde decía: “lo único malo de la juventud es que se desperdicia en los jóvenes”.

El Heraldo, 20 de enero 2016. Entrevista completa aquí.

viernes, 15 de enero de 2016

Jovellanos, contra la LOMCE




Hablaba el exministro de Educación José Ignacio Wert de elimitar del curículum de la ESO y Bachillerato "las asignaturas que distraen", y lo consiguió con la aprobación de la LOMCE. Nuestra juventud tiene ahora menos clases de Música y Plástica, con todo lo que eso conlleva: desde profesores desplazados de su centro de destino por falta de horas, a reducción de minutos para que los alumnos aprendan a deleitarse con una pieza musical o a expresar sus sentimientos y emociones en una pintura propia. Por no hablar de la Filosofía, herida de muerte. El gobierno del PP no quería -ni quiere, aún está en funciones- que los chavales desarrollen su sensibilidad, su gusto estético, que se cuestionen cosas, que expresen su complejo mundo interior o que empaticen con el mundo interior de otro. Estos políticos no desean ciudadanos, sino máquinas; desprecian el buen gusto, la cultura, la libertad. 



Qué distinto semejante ministro de aquel otro ministro ilustrado, Gaspar Melchor de Jovellanos, que pronunciaba este discurso en 1794:

 
 Oración sobre la necesidad de unir el estudio de la Literatura al de las Ciencias.

No temáis, hijos míos, que para inclinaros al estudio de las buenas letras trate yo de menguar ni entibiar vuestro amor a las ciencias. No por cierto; las ciencias serán siempre a mis ojos el primero, el más digno objeto de vuestra educación; ellas solas pueden comunicaros el precioso tesoro de verdades que nos ha transmitido la antigüedad, y disponer vuestros ánimos a adquirir otras nuevas y aumentar más y más este rico depósito; ellas solas pueden poner término a tantas inútiles disputas y a tantas absurdas opiniones; y ellas, en fin, disipando la tenebrosa atmósfera de errores que gira sobre la tierra, pueden difundir algún día aquella plenitud de luces y conocimientos que realza la nobleza de la humana especie.
Mas no porque las ciencias sean el primero, deben ser el único objetivo de vuestro estudio; el de las buenas letras será para vosotros no menos útil, y aun me atrevo a decir no menos necesario.
Porque ¿qué son las ciencias sin su auxilio? Si las ciencias esclarecen el espíritu, la literatura le adorna; si aquéllas le enriquecen, ésta pule y avalora sus tesoros; las ciencias rectifican el juicio y le dan exactitud y firmeza; la literatura le da discernimiento y gusto, y la hermosea y perfecciona. Estos oficios son exclusivamente suyos, porque a su inmensa jurisdicción pertenece cuanto tiene relación con la expresión de nuestras ideas, y ved aquí la gran línea de demarcación que divide los conocimientos humanos. Ella nos presenta las ciencias empleadas en adquirir y atesorar ideas, y la literatura en enunciarlas [...]
Creedme: la exactitud del juicio, el fino y delicado discernimiento; en una palabra, el buen gusto que inspira este estudio, es el talento más necesario en el uso de la vida. Lo es no sólo para hablar y escribir, sino también para oír y leer, y aun me atrevo a decir que para sentir y pensar. […] examinando con el criterio de buen gusto nuestros escritos o los ajenos, descubrimos sus bellezas e imperfecciones, y juzgamos rectamente del mérito y valor de cada uno. Este tacto, este sentido crítico, es también la fuente de todo el placer que excitan en nuestra alma las producciones del genio, así en la literatura como en las artes.










 
Si algo sobre la tierra merece el nombre de felicidad, es aquella interna satisfacción, aquel íntimo sentimento moral que resulta del empleo de nuestras facultades en la indagación de la verdad y en la práctica de la virtud. ¿Y qué otros estudios excitarán esta pura satisfacción, este delicioso sentimiento, que los del literato? Aun aquellos que los sabios presuntuosos motejan con el nombre de frívolos y vanos concurren a mejorar e ilustrar su alma. […] ¿Y por ventura no pertenece también la filosofía a los estudios del literato? […] Estudiad la ética; en ella encontraréis aquella moral purísima que profesaron los hombres de todos los siglos […] ¿Por qué fatalidad de nuestros institutos de educación se cuida tanto de hacer a los hombres sabios y tan poco de hacerlos virtuosos? Y ¿por qué la ciencia de la virtud no ha de tener también su cátedra en las escuelas públicas?

martes, 12 de enero de 2016

Recital en Alcalá



El próximo miércoles 10 de febrero tengo el honor de participar en un espectáculo de poesía, junto a Raquel Lanseros, en el Corral de Comedias de Alcalá de Henares. El acto comenzará a las 19:30. 

Será un placer veros por allí.


jueves, 7 de enero de 2016

La joven poesía española mira a la Generación del 27



Os dejo el enlace del programa Documentos (RNE) emitido el 13 de abril del 2008, donde diez poetas actuales dialogamos con los diez autores canónicos de la Generación del 27. A mí me tocó Jorge Guillén. Nunca olvidaré la tarde que Ignacio Elguero se presentó en casa con su equipo portátil de Radio Nacional (micro, grabadora, cascos) para hacerme la mini entrevista en cuanto llegué de mi trabajo en el aeropuerto. El resultado es un audio precioso que comparto con vosotros. Si sois profesores de secundaria o bachillerato es una herramienta muy útil para analizar la pervivencia del 27 en la poesía actual y para dar a conocer algunos de los nombres más reconocidos de las últimas promociones poéticas. 

Podéis escucharlo aquí: http://www.rtve.es/alacarta/audios/documentos-rne/documentos-rne-joven-poesia-espanola-mira-generacion-del-27-13-04-08/31872/

O pinchando aquí.


miércoles, 30 de diciembre de 2015

El apellido. Nicolás Guillén




 
Desde la escuela
y aún antes… Desde el alba, cuando apenas
era una brizna yo de sueño y llanto,
desde entonces,
me dijeron mi nombre. Un santo y seña
para poder hablar con las estrellas.
Tú te llamas, te llamarás…
Y luego me entregaron
esto que veis escrito en mi tarjeta,
esto que pongo al pie de mis poemas:
las trece letras
que llevo a cuestas por la calle,
que siempre van conmigo a todas partes.
¿Es mi nombre, estáis ciertos?
¿Tenéis todas mis señas?
¿Ya conocéis mi sangre navegable,
mi geografía llena de oscuros montes,
de hondos y amargos valles
que no están en los mapas?
¿Acaso visitasteis mis abismos,
mis galerías subterráneas
con grandes piedras húmedas,
islas sobresaliendo en negras charcas
y donde un puro chorro
siento de antiguas aguas
caer desde mi alto corazón
con fresco y hondo estrépito
en un lugar lleno de ardientes árboles,
monos equilibristas,
loros legisladores y culebras?
¿Toda mi piel (debí decir),
toda mi piel viene de aquella estatua
de mármol español? ¿También mi voz de espanto,
el duro grito de mi garganta? ¿Vienen de allá
todos mis huesos? ¿Mis raíces y las raíces
de mis raíces y además
estas ramas oscuras movidas por los sueños
y estas flores abiertas en mi frente
y esta savia que amarga mi corteza?
¿Estáis seguros?
¿No hay nada más que eso que habéis escrito,
que eso que habéis sellado
con un sello de cólera?
(¡Oh, debí haber preguntado!)
Y bien, ahora os pregunto:
¿No veis estos tambores en mis ojos?
¿No veis estos tambores tensos y golpeados
con dos lágrimas secas?
¿No tengo acaso
un abuelo nocturno
con una gran marca negra
(más negra todavía que la piel),
una gran marca hecha de un latigazo?
¿No tengo pues
un abuelo mandinga, congo, dahomeyano?
¿Cómo se llama? ¡Oh, sí, decidmelo!
¿Andrés? ¿Francisco? ¿Amable?
¿Cómo decís Andrés en Congo?
¿Cómo habéis dicho siempre
Francisco en dahomeyano?
En mandiga ¿cómo se dice Amable?
¿O no? ¿Eran, pues, otros nombres?
¡El apellido, entonces?
¿Sabéis mi otro apellido, el que me viene
de aquella tierra enorme, el apellido
sangriento y capturado, que pasó sobre el mar
entre cadenas, que pasó entre cadenas sobre el mar?
¡Ah, no podéis recordarlo!
Lo habéis disuelto en tinta inmemorial.
Lo habéis robado a un pobre negro indefenso.
Lo escondisteis, creyendo
que iba a bajar los ojos yo de la vergüenza.
¡Gracias!
¡Os lo agradezco!
¡Gentiles gentes, thank you!
¡Merci!
¡Merci bien!
¡Merci beaucoup!
Pero no… ¿Podéis creerlo? No.
Yo estoy limpio.
Brilla mi voz como un metal recién pulido.
Mirad mi escudo: tiene un baobab,
tiene un rinoceronte y una lanza.
Yo soy también el nieto,
biznieto,
tataranieto de un esclavo.
(Que se avergüence el amo)
¿Seré Yelofe?
¿Nicolás Yelofe, acaso?
¿O Nicolás Bakongo?
¿Tal vez Guillén Banguila?
¿O Kumbá?
¿Quizá Guillén Kumbá?
¿O kongué?
¿Pudiera ser Guillén Kongué?
¡Oh, quién lo sabe!
¡Qué enigma entre las aguas!


(Elegías, 1958)
 

domingo, 27 de diciembre de 2015

Entrevista en Radio UMH




El pasado 3 de diciembre se emitió la entrevista que me hizo la emisora de la Universidad Miguel Hernández de Elche, a propósito del repaso que ha venido haciendo de los ganadores del Premio Internacional de Poesía Miguel Hernandez-Comunidad Valenciana, que tuve el honor de ganar en el año 2013 con mi libro La Guerra de Invierno.

Podéis escuchar el programa, "Sentido inverso" pinchando aquí.

 

viernes, 25 de diciembre de 2015

La Manzana Poética, 40-41

Si el año pasado tuve el honor de aparecer en la antología Generación 2001. 26 poetas españolas,


de la que se hico eco Cuadernos del Sur, este 2015 tengo la suerte de formar parte de un nuevo título compilatorio de la infatigable revista La Manzana Poética: 38 Poetas españoles actuales. Un lujo de cartel para todo amante de la poesía.

Feliz Navidad