sábado, 17 de febrero de 2024

27 años de carrera literaria

 


El pasado 12 de febrero hizo veintisiete años que publiqué mi primer poemario. En este tiempo he cosechado veintidós libros de diferentes géneros: poesía, novela, antologías, ediciones de clásicos, traducción, ensayo y álbum ilustrado. Pedro Salinas decía de Federico que era "muchipersona", por su versatilidad artística. De sí mismo escribía: "Yo no sé si soy proteico, polifacético, polígrafo [...], pero por ahí debo andarme". En fin, yo me identifico con ambos. Por aquí os dejo una foto de familia.

Seguimos.


viernes, 9 de febrero de 2024

En el Bulletin of Hispanic Studies


 


Si hace un mes anunciaba el artículo que el profesor Paul Cahill (Universidad de Pomona, California) publicaba sobre mi obra en la revista norteamericana Romance Quarterly, os comunico ahora que tengo la inmensa fortuna de que otro profesor y crítico, Juan Carlos Abril (Universidad de Granada) analiza, entre otros, mi poemario Ciudad sumergida en un ensayo publicado en el Bulletin of Hispanic Studies (año 2023. 100.8; páginas 839-859): "De la conciencia a la autoconciencia: el ecofeminismo como respuesta poética".


Con gratitud.


Seguimos


sábado, 3 de febrero de 2024

Foto de familia de mis poemarios

 


Diez son los libros de poemas que he publicado hasta entonces. Me refiero a poemarios para todos los públicos. Uno de ellos, Las noches de Ugglebo, aunque ganó un premio LIJ lo considero apto para los adultos. Sería el equivalente a Parque Jurásico en la carrera de Spielberg. Otro, cambio, ¡En marcha! sí lo dejo fuera de esta foto, en la medida en que se trata de un libro en verso para lectores de 4º-5º de Primaria.

Cuatro de estos poemarios los he publicado en Hiperión; otro en Pre-Textos; uno más en Libertarias/Prodhufi, en La garúa, en Aguadulce, en la Diputación de Granada y en la Universidad de Alcalá de Henares. 

Nueve han salido en España, y uno en Puerto Rico (no obstante, acaba de reeditarse ahora en nuestro país. Este es, precisamente, uno de los poemarios cuya publicación anunciaba ayer).

Con cuatro de ellos he ganado premios importantes: Hiperión, Internacional Miguel Hernández-Comunidad Valenciana, Arte Joven de la Comunidad de Madrid y Príncipe Preguntón.

Adelanto que tengo inéditos que vienen de camino.


jueves, 1 de febrero de 2024

Publico nuevo libro

 


Con una alegría inmensa os anuncio que publico un nuevo libro, en cuyo interior laten dos poemarios. Se titulan sabiduría de los límites y Línea de flotación. Los prologan Luis García Montero y Jamila Medina Ríos, respectivamente. El responsable de la nota de contracubierta es Jorge Riechmann.

Con gratitud a Francisco José Martínez Morán y al consejo editor de la colección de poesía de la Universidad de Alcalá de Henares.

Ya os contaré más cosas en cuanto cierre las fechas de las presentaciones. 

¡Estad atentos/as!



domingo, 21 de enero de 2024

Maratón poético internacional por Palestina

 



Ayer leí un par de poemas en el macrorrecital por Palestina que tuvo lugar, de modo simultáneo, en varios países del mundo. Participé en la sede de La Ferroviaria (Madrid), en el turno de 17:00-18:00. Yo cerré esa franja con la lectura del siguiente texto, de Mahmud Darwix (ni qué decir tiene que causé ciertos llantos entre el público y que a todos se nos instaló en el pecho un pétalo de esperanza):


Sobre esta tierra hay por qué vivir: los titubeos de abril, el olor del pan al amanecer, el amuleto que una mujer le da a un hombre, las obras de Esquilo, los comienzos del amor, la hierba sobre una piedra, madres en vilo por el hilo de una flauta, y el miedo de los invasores a los recuerdos. 


Sobre esta tierra hay por qué vivir: los últimos días de septiembre, una mujer que sale de los cuarenta como melocotón maduro, la hora del sol en la cárcel, nubes que semejan un tropel de criaturas, los vítores de un pueblo a quienes encaran risueños la muerte, y el miedo de los tiranos a las canciones. 


Sobre esta tierra hay por qué vivir: sobre esta tierra señora de la tierra, madre de los inicios y madre de los finales. Se llamaba Palestina. Se sigue llamando Palestina. Mi señora: yo tengo, porque tú eres mi señora, tengo por qué vivir. 



Poesía escogida (1966 -2005). trad. Luis Gómez García. Valencia, Pre-textos. 2008. 

sábado, 20 de enero de 2024

Pretextos para leer poesía

Con Sergio Suárez, Francisco José Martínez Morán, Manuel Borrás, Andrés García Cerdán, Javier Lostalé, María José Codes y Carmen Palomo.


 

En esta imagen encontraréis ocho pretextos para leer buena poesía. La foto la tomamos ayer en la librería Rafael Alberti. En en el centro, Manuel Borrás, nuestro infatigable editor.  



martes, 16 de enero de 2024

El canon y la luna

 


 

Desde luego, los esfuerzos por construir el canon lírico de nuestro país están salpicados de encumbramientos y olvidos que, con el transcurrir de los siglos, se han ido enmendando no sin el denodado esfuerzo de críticos y de profesores. Basta echar una mirada rápida a cartas, cancioneros y antologías para descubrir que poetas laureados en su tiempo han acabado chapoteando en el río Leteo, y lo contrario: que vates de los que ciertos compiladores y ensayistas no quisieron acordarse engrosan hoy los tomos de la Historia. Me viene a la cabeza, para empezar, la inmortal “Carta y proemio al condestable don Pedro de Portugal”. El marqués de Santillana, cegado por el esplendor de los poetas italianos, en su nómina de autores en lengua castellana tuvo el descuido de ignorar al pobre de Gonzalo de Berceo. Y qué les parece el caso del célebre Cancionero de Baena. Entre los poetas que el bueno de Juan Alfonso elevó al monte Parnaso se encuentra Gómez Pérez Patiño, cuyos dezires –visto el ostracismo al que ha sido relegado- dejan mucho que comentar; y sin embargo, se dejó en el tintero a un tal Íñigo López de Mendoza… Menos mal que lo rescató del infierno de los poetas defenestrados Hernando del Castillo, casi un siglo más tarde, en su Cancionero general. (Me temo que el karma se le había vuelto en contra.) Si pensamos en Luis de Góngora, vemos que su huella desaparece en el Siglo XVIII. Lo tuvieron que rescatar de la caverna profunda en donde llevaba oculto trescientos años unos veinteañeros que se levantaron contra la rutina y la vulgaridad allá por 1927… Pero, claro, estos jóvenes tuvieron que poner sus versos al servicio de la denuncia sociopolítica, por lo que sus voces fueron barridas del país como si fuesen polvo. Nadie se acordó de ellos durante cuarenta años. Ni una foto en la portada de un mísero periódico (sí algún poema en revistas que luego también se borraron del mapa). Y qué me dicen del caso siguiente. Ganas el Nobel de Literatura. En tu tierra, cuatro años después, se publica un volumen ambicioso: Veinte años de poesía española, y… despiste del antólogo, se le olvidó tu nombre. Juan Ramón debió de revolverse en su tumba. Por suerte, llegó la democracia y con ella, volvieron al canon los autores invisibilizados o bien por la censura o bien por motivos estéticos. Moraleja: poeta, sé paciente. Los olvidos y silencios de hoy no significan nada. ¡Sigue siendo posible la inmortalidad el día de mañana!